
Evolución de la resolución de imágenes satelitales: de ver regiones a ver objetos
octubre 6, 2026El sismo en Panamá del 9 de octubre de 2026 fue uno de los más fuertes que ha sentido el país en décadas. Tuvo magnitud 7,7 y su epicentro estuvo en la península de Azuero.
Unas seis horas después, el satélite de radar NISAR pasó sobre la zona. Comparamos esa imagen con una anterior al sismo y obtuvimos un mapa del desplazamiento del terreno, es decir, de cuánto y hacia dónde se movió el suelo.
En este artículo repasamos qué pasó, cómo funciona esta tecnología, cómo hicimos el análisis y qué muestra el resultado.

Qué pasó en el sismo en Panamá del 9 de octubre
El sismo ocurrió a las 12:56 hora local (17:56 UTC). Según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), tuvo magnitud 7,7 Mww y una profundidad de 12,6 km. La Mww es la magnitud de momento, la escala que mide la energía total que libera la falla.
El epicentro es el punto de la superficie sobre el lugar donde empezó la ruptura. Según el USGS, se ubicó a unos 12 km al oeste-suroeste de Pitaloza Arriba, en el sur de Herrera. El Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá lo situó unos 9 km más al suroeste, a 45 km al oeste de Tonosí, con magnitud 7,2 y 20 km de profundidad. Es normal que las agencias difieran, porque cada una calcula con sus propias estaciones sísmicas. En este artículo mostramos ambas ubicaciones y usamos la magnitud revisada del USGS.
Fue un sismo superficial, y por eso la sacudida fue tan intensa. El USGS estimó una intensidad máxima de IX en la escala de Mercalli, que mide los efectos del movimiento en personas y construcciones. La alerta de tsunami se levantó unas dos horas después del evento.
Daños y réplicas
Según el comunicado oficial n.º 8 del Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc), del 12 de octubre, no se reportaban personas fallecidas ni desaparecidas por el sismo en Panamá. Las cifras preliminares incluían más de 1.000 viviendas afectadas en Veraguas, Coclé y Herrera, 656 escuelas con algún nivel de daño y 14 albergues activados. Además, varias comunidades de Los Santos, Herrera y Veraguas quedaron aisladas.
El Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá contabilizaba más de 350 réplicas al 12 de octubre. Las réplicas son sismos menores que siguen al principal mientras la corteza se reacomoda.
Por qué tiembla en Azuero
El istmo se asienta sobre la microplaca de Panamá, un bloque de corteza encajado entre las placas del Caribe, Cocos y Nazca. Al sur, el Cinturón Deformado del Sur de Panamá acomoda entre 20 y 25 mm al año de movimiento lateral entre bloques.
De ese límite se desprende el sistema de fallas Azuero-Soná, que cruza la península de oeste-noroeste a este-sureste. El Instituto de Geociencias señaló a este sistema como origen del sismo en Panamá. Sus fallas son de rumbo: los bloques a cada lado se desplazan en horizontal, uno respecto al otro.
Cómo se ve un sismo desde el espacio con radar satelital
Las imágenes de radar de apertura sintética (SAR, por sus siglas en inglés) no son fotografías. El satélite emite pulsos de microondas hacia la Tierra y registra el eco que rebota. Por eso funciona de noche y a través de las nubes, algo clave en Panamá durante la temporada lluviosa.
Además, cada imagen guarda información muy precisa sobre la posición del terreno. Si el suelo se mueve entre dos pasadas del satélite, ese cambio se puede medir.
NISAR, el satélite de la NASA e ISRO
NISAR es una misión conjunta de la NASA y la agencia espacial de la India (ISRO), lanzada en 2025. Opera en banda L, con una longitud de onda de unos 24 cm que atraviesa la vegetación mejor que otros radares. Además, repite exactamente la misma órbita cada 12 días.
Ante sismos importantes, la misión genera productos de respuesta urgente en pocas horas, en lugar de los dos o tres días habituales. El sismo en Panamá activó ese procesamiento, y los datos quedaron disponibles de forma pública y gratuita.
Las imágenes que utilizamos
Trabajamos con dos adquisiciones de la órbita 141, en pasada descendente, es decir, con el satélite moviéndose de norte a sur. La primera es del 27 de septiembre, previa al sismo. La segunda es del 9 de octubre a las 18:53 hora local, unas seis horas después.

La escena cubre el oeste de Azuero, la zona de Soná, la isla de Coiba y el golfo de Montijo. En cambio, el sector oriental de la península, con Las Tablas y Pedasí, queda fuera.
Cómo medimos el desplazamiento del terreno tras el sismo en Panamá
Usamos el producto GOFF (Geocoded Pixel Offsets), que la misión genera mediante correlación de imágenes (offset tracking). La técnica ubica cada porción del terreno en la imagen previa y en la posterior, y mide cuánto cambió de posición.
El resultado se entrega en dos componentes. El rango oblicuo es el movimiento hacia el satélite o alejándose de él, en su línea de vista. El acimut es el movimiento a lo largo de la trayectoria del satélite.

Luego procesamos el producto en QGIS, un sistema de información geográfica de código abierto. Eliminamos las zonas de agua, aplicamos una escala de color y superpusimos las fallas del Mapa Geológico de Panamá del Smithsonian Tropical Research Institute (STRI) y los epicentros reportados por el USGS y por el Instituto de Geociencias.
Perfiles transversales a la falla
Para medir el salto trazamos perfiles: líneas perpendiculares a la falla sobre las que se grafica el desplazamiento punto por punto. A cada lado de la falla el valor se mantiene estable, y justo en la traza cambia de golpe.

Hicimos cuatro perfiles en rango oblicuo y cinco en acimut, repartidos a lo largo de la traza. El cambio ocurre en apenas 200 a 300 m, que es el límite de resolución de la técnica.
Qué revelan las imágenes satelitales del sismo en Panamá
El resultado muestra con claridad dónde se rompió la corteza:
- Una discontinuidad lineal, es decir, una línea recta donde el desplazamiento cambia de golpe. Tiene rumbo noroeste-sureste y cruza el suroeste de Azuero desde la costa cerca de Torio.
- Dos bloques que se movieron en sentidos opuestos, que en el mapa aparecen en rojo y en azul.
- Un salto de varios metros entre un bloque y otro: de 3,7 a 4,7 m en rango oblicuo y de unos 2 a 3 m en acimut.
- Un patrón de falla de rumbo. El desplazamiento es máximo junto a la traza y disminuye al alejarse. Además, coincide con el mecanismo focal, el tipo de movimiento en la falla, que reportó el USGS.
- Una ruptura que sigue bajo el mar. Las islas de Cébaco y Coiba quedan del lado sur, lo que sugiere que la ruptura continúa hacia el noroeste bajo el golfo de Montijo.

Una ruptura que coincide con una falla conocida
La discontinuidad sigue, a lo largo de todo el tramo observado, la traza de la Falla Río Torio–Guánico. En cambio, las demás fallas cartografiadas en la zona no muestran ningún salto (dentro del área que se alcanza a visualizar en la imagen).
Los dos epicentros quedan al norte de la traza: el del Instituto de Geociencias, a unos 4 km, y el del USGS, a unos 11 km. No es una contradicción. El epicentro marca dónde empezó la ruptura en profundidad, no por dónde salió a la superficie. La diferencia puede deberse a la inclinación de la falla bajo tierra o al margen de error normal al ubicar un epicentro, que suele ser de varios kilómetros.
Qué no muestra este mapa
Este mapa mide movimiento del terreno. No indica daños en edificaciones ni permite anticipar réplicas. Además, cubre solo el extremo occidental de la ruptura, que continúa hacia el sureste fuera de la imagen. Por eso, complementaremos el análisis cuando haya imágenes del resto de Azuero.
¿Se podía predecir el sismo en Panamá?
No. Tras el sismo en Panamá circularon mensajes que anunciaban nuevos terremotos, y Sinaproc advirtió que eran falsos. Hoy ningún método puede anticipar cuándo, dónde y con qué magnitud ocurrirá un sismo. Sin embargo, la sismología sí permite tres cosas:
- Estimar probabilidades a largo plazo. Con el historial de cada falla se calcula, por ejemplo, la probabilidad de un sismo fuerte en los próximos 50 años. Es la base de los códigos de construcción.
- Pronosticar réplicas. Siguen patrones estadísticos conocidos: se sabe que irán disminuyendo, pero no cuándo ocurrirá cada una.
- Alertar segundos antes de la sacudida. Los sistemas de alerta temprana detectan un sismo que ya empezó y avisan a las zonas más alejadas antes de que lleguen las ondas fuertes.
La investigación sigue abierta. Se estudian los deslizamientos lentos de las fallas, los cambios en la sismicidad menor y modelos de inteligencia artificial. Hasta ahora, ninguna señal ha funcionado de forma confiable al ponerla a prueba con sismos futuros.
El radar satelital aporta a la primera de esas tareas. Muestra qué tramos de una falla rompieron y cuáles no, y así ayuda a entender dónde queda energía acumulada.
Conclusión: el radar satelital ante el sismo en Panamá
Seis horas después del sismo, un satélite ya había registrado cómo se movió el terreno en Azuero. Con datos públicos y herramientas de código abierto pudimos ubicar la ruptura, medir el salto entre bloques y relacionarlo con una falla cartografiada.
Este tipo de análisis sirve para evaluar infraestructura, planificar la reconstrucción y vigilar cambios en el territorio. En GeoSolutions Consulting ofrecemos imágenes de radar con capacidad de programar nuevas capturas, servicios de monitoreo de cambios con imágenes satelitales y consultoría geoespacial.
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Nota: la información oficial sobre el sismo es la que publican el Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá y el Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc).
Fuentes
- USGS: M 7.7 – 12 km WSW of Pitaloza Arriba, Panama
- Instituto de Geociencias, Universidad de Panamá: listado de sismos
- Sinaproc: Comunicado oficial n.º 8
- Infobae: Panamá acumula más de 350 réplicas tras el terremoto
- Alaska Satellite Facility: productos de respuesta urgente de NISAR
- Alaska Satellite Facility: buscador Vertex
- Smithsonian Tropical Research Institute: Mapa Geológico de Panamá




